Cuando la red del hogar no da la talla
La mayoría nos llama porque el WiFi no llega a todas las habitaciones, la velocidad es menor de lo que pagan o los dispositivos pierden conexión una y otra vez. En villas en Floda y Gråbo con varios pisos y paredes gruesas, las zonas muertas son casi la norma.
El router del operador suele estar en el pasillo o en un armario — lo que mata la señal antes de llegar a la cocina o la oficina en casa. A veces compran mesh sin planificar y el roaming es malo. Dispositivos por cable pueden estar en VLAN o red de invitados equivocada sin que el dueño lo sepa.
El teletrabajo exige más: videollamadas necesitan subida estable, no solo descarga rápida. Red compartida con gaming de los niños y domótica puede crear colas y latencia que se nota al presentar al cliente.

